Los niños son por naturaleza impacientes, se distraen con facilidad, pierden el interés rapidamente y por lo tanto dejan de escuchar. Sabemos que para que una comunicación sea eficaz tan importante es saber hablar como saber escuchar. Algo que parece tan simple y en cambio para muchos niños es tan complicado. Uno de los objetivos clave y primordial que la escuela debería perseguir es intentar conseguir que los niños, desde pequeños, aprendan a escuchar; habilidad fundamental en el día a día. Por naturaleza los niños son impacientes, se distraen con facilidad, pierden el interés y por lo tanto dejan de escuchar. En la escuela los niños aprenden a escuchar, a tener paciencia y a esperar su turno sin embargo, los mismos niños que en la escuela son capaces de esperar, en casa no respetan los turnos y no escuchan. Por eso es importante que trabajemos también estas habilidades desde el núcleo familiar. A través del juego podemos trabajar con los niños tareas que l...