Hoy os traigo una idea que he encontrado navegando por la red y que me ha parecido muy buena para practicar con los niños. Se trata de acercar a los niños a la cocina a través de una receta gráfica y la idea original es de IKEA. En casa podemos adaptarla utilizando papel de horno y dibujando sobre el papel las cantidades que vamos a utilizar de cada ingrediente y luego traspasar los ingredientes al recipiente donde vayamos a cocinar. Además de introducir a los más pequeños en el mundo de la cocina, al seguir la receta el niño ejercita su observación, su concentración y desarrolla su psicomotricidad fina. Podemos aprovechar esta actividad para incluir alimentos sanos que no siempre son los preferidos de los más pequeños.