El refuerzo es el proceso mediante el cual una conducta se fortalece con la consecuencia inmediata que sigue de forma fiable en su ocurrencia. ‘Reforzar’ un comportamiento es hacer que se produzca con más frecuencia. Cuando un tipo de comportamiento es seguido por el refuerzo habrá un aumento de la frecuencia futuro de ese tipo de comportamiento.Así si queremos que nuestros niños hagan o dejen de hacer determinadas conductas podemos utilizar el refuerzo positivo como herramienta.
Estos son algunos ejemplos de como utilizar el refuerzo positivo en el día a día:
¡Estás guardando los juguetes genial!
| Fuente:<a href="https://www.freepik.es/fotos-vectores-gratis/bebe">Foto de bebé creado por Kireyonok_Yuliya - www.freepik.es</a> |
Animar a limpiar cuando acabe de jugar ofreciendo elogios adecuados cuando esto sucede. Las recompensas verbales tienen que ocurrir cuando la acción está ocurriendo para que tenga un mayor impacto. Los elogios verbales harán que se sienta más motivado para seguir haciéndolo bien y que en el futuro, lo haga de forma innata.
Estás haciendo un gran esfuerzo comiendo la cena, ¡a por el último bocado!
Si las comidas son una batalla, refuerza a tu hijo animando a comer el último bocado, aunque no coma nada más. Es bueno hacer hincapié en los momentos en los que el niño realmente está haciendo un esfuerzo por terminar la comida.
Alabar la conducta deseadaEn lugar de regañar a tu hijo 20 veces seguidas para que se cepille los dientes, es mejor reforzar las conductas adecuadas que conducen hasta el cepillado de los dientes. No es buena idea alabar después de una discusión porque entonces estarás reforzando la discusión… Dale órdenes con lo que tiene que hacer paso por paso y elogia cuando lo hace. Por ejemplo, si se le explica que es el momento para ir a cepillarse los dientes y tu hijo va hacia el baño usa el elogio verbal por iniciar el proceso.
¡Estás haciendo un gran trabajo!
Cuando veas que tu hijo empieza su tarea de forma independiente puedes utilizar el refuerzo positivo verbal como una forma para animarle a seguir haciéndolo diciendo algo como: ‘Estás haciendo un gran trabajo comenzando por ti mismo’. Si por ejemplo dices cosas como: ‘Eres muy inteligente’ o ‘Lo estás haciendo muy bien’, es menos eficaz… Debes centrarte en el proceso de hacer la tarea y no en la forma en la que lo hace.
Valora el aprendizaje más que los resultados
Es necesario que te centres en el camino y no tanto en la meta. Es necesario que los niños se den cuenta que se alaba el esfuerzo y que lo que aprende por el camino es más importante que los resultados. No caigas en el error de no elogiar a tu hijo si no saca buenas notas en un examen… Además, es importante no decirle a tu hijo cosas como: ‘Eres el mejor’ porque aunque creas lo contrario, podría dañar su autoestima si siente que siempre tiene que ser el mejor y que si es menos te sentirás mal por eso.
Celebrar el esfuerzo
Siguiendo el punto anterior, hay que tener en cuenta que en ocasiones los niños pueden sentirse reticentes a probar cosas nuevas solo por no intentar algo nuevo. Para animarles es necesario alabar el esfuerzo, el refuerzo consiste en que pueden tener la oportunidad de equivocarse y aprender de ello sin necesidad de que eso les repercuta. El miedo es natural y ayuda a conseguir nuevas cosas.
Para conseguir que el refuerzo positivo sea una buena herramienta hay que tener claro que el esfuerzo es más importante que el resultado. El refuerzo positivo además, será mucho más eficaz si se ‘atrapa’ a los niños haciendo algo bien. Se necesita un poco de práctica pero cuando los padres se dan cuenta de los esfuerzos de los hijos, será muy beneficioso para fortalecer la relación entre padres e hijos y también la autoestima de los pequeños.
Comentarios
Publicar un comentario