Cuando hablamos de grafomotricidad nos referimos al movimiento gráfico realizado con la mano al escribir (“grafo”, escritura, “motriz”, movimiento). El desarrollo grafomotriz del niño es parte fundamental del desarrollo psicomotor y será la base para el posterior proceso de contraescritura.
La adquisición de las habilidades grafomotrices empieza por el
trazo prácticamente libre, que facilita al niño dominar el espacio y familiarizarse con los utensilios básicos, para ir introduciendo progresivamente pautas y trazos dirigidos.
Lo mismo pasa con los materiales y herramientas utilizados, primero se desarrollan y perfeccionan los movimientos
de la propia mano, los dedos, con materiales como la pintura de dedos para posteriormente ir introduciendo de forma progresiva la manipulación de esponjas, tizas, pinceles gruesos, ceras y por último acabar con los lápices.
A continuación os presentamos ideas de materiales que pueden servirnos para trabajar la grafomotricidad más allá de las fichas. Recordad que lo principal es que el niño se divierta y experimente con los distintos materiales. Es más importante la experimentación que el resultado en sí mismo.
PINTURA DE DEDOS
La pintura de dedos permite al niño un control de la presión y de la distribución del material al mismo tiempo que ofrece una experiencia propioceptiva al estar en contacto la pintura.| fuente:www.etapainfantil.com |
mandalas 1
mandalas 2
DIBUJAR EN EL AIRE CON BENGALAS.
Está actividad deben realizarla siempre bajo supervisión de un adulto y como su propio nombre indica se trata de realizar trazos en el aire con una bengala. A los niños les fascina la estela de luz que deja la bengala.
mandalas 2
DIBUJAR EN EL AIRE CON BENGALAS.
Está actividad deben realizarla siempre bajo supervisión de un adulto y como su propio nombre indica se trata de realizar trazos en el aire con una bengala. A los niños les fascina la estela de luz que deja la bengala.
| Fuente: http://www.manualidadesinfantiles.org/figuras-con-bengalas |
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